Desvelan el secreto del cerebro de Einstein


¿Sabías que el cerebro de Albert Einstein fue diseccionado en pedacitos y robado por el patólogo que le practicó la autopsia? Gracias a esa desagradable iniciativa, de la que Hans Einstein, hijo del físico, tendría conocimiento días después y no denunciaría, Weiwei Men, de la Universidad Normal de China oriental, ha podido efectuar un estudio que prueba que Einstein tenía conexiones más extensas entre ciertas partes de sus hemisferios cerebrales, si los comparamos con grupos de control configurados por personas más jóvenes y más viejas. Vayamos por partes: Un aneurisma de la aorta abdominal se llevó al otro mundo al padre de la Teoría de la relatividad el 18 de abril de 1955. Einstein tenía entonces 76 años de edad. El forense Thomas Harvey, extrajo su cerebro hora y media después del fallecimiento, lo fotografió, lo pesó y, sin decírselo a nadie, lo diseccionó en 240 bloques (cada uno de cerca de 10 cm3) para encapsularlos posteriormente en probetas de plástico rellenas de formol. Harvey era consciente que la muerte de Einstein se convertiría en un evento planetario y su cadáver, en una reliquia venerada. Harvey era consciente que la muerte de Einstein se convertiría en un evento planetario y su cadáver, en una reliquia venerada Pero su “enajenación” topó con su moral y, días más tarde, terminó confesando a Hans Einstein su terrible acción, aunque justificándose en que aquello no era un robo, sino más bien parte de un experimento científico. Y bajo la promesa de que el uso del cerebro sería exclusivamente científico, no lo demandó. Tras la muerte de Harvey fue donado al Museo Nacional de Salud y Medicina donde se conserva en la actualidad. Gracias a eso, se han efectuado diversos estudios que demostraban que los lóbulos parietales de Einstein presentaban una morfología ‘atípica’ (Revista Lancet, “El excepcional cerebro de Albert Einstein” -1999) Cerebro de Einstein A la misma conclusión llegaría un antropólogo evolutivo de la Universidad Estatal de Florida, Dean Falk, en 2012. Pero ahora, Weiwei Men, del Departamento de Física de la Universidad Normal de China Oriental, ha desarrollado una nueva técnica para demostrar que los dos hemisferios del cerebro del científico alemán están conectados por el mayor haz de fibras, facilitando de este modo la comunicación interhemisférica. La técnica utilizada por Men mide y codifica con colores los diferentes grosores de las subdivisiones del cuerpo calloso en toda su longitud, allá donde los nervios se cruzan de un lado a otro del cerebro. Men concluye en la revista Brain que Einstein tenía conexiones más extensas entre ciertas partes de sus hemisferios cerebrales. Para los neurólogos entonces, el secreto de Einstein, radica en esta particular configuración de su cerebro, lo que le convirtió en un científico único.

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