Un meteorito letal: el origen del coronavirus


El profesor Chandra Wickramasinghe, director del instituto de Astrobiología de la Universidad de Buckingham, asegura en un artículo que «una bola de fuego excepcionalmente brillante se vio el 11 de octubre de 2019 sobrevolando la ciudad de Sonjyan» a unos 2.000 km de Wuhan, el centro a partir de el cual se expandió el virus. Si un fragmento suelto de un meteorito carbónico que lleva dosis de virus y bacterias entra en la mesosfera y la estrateosfera a gran velocidad (30 km por segundo), su parte más interna que sobrevive a la incandescencia se podría haber dispersado, asegura un científico de la Universidad de Buckingham. La dispersión a nivel terrestre del contenido de un meteorito varía según la meteorología y las precipitaciones, por lo que concuerda que haya sido tan irregular en tiempo y lugar (tengamos en cuenta que los primeros casos de esta nueva epidemia comenzaron a documentarse en noviembre de 2019). Este proceso podría prolongarse en una escala temporal típica de 1-2 años hasta que se drene un inoculante inicial del agente infeccioso. Concuerda bien con muchas nuevas cepas de virus, incluida la gripe, que han aparecido en los últimos años.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*